Panamá encabeza el crecimiento económico en América Latina durante el primer semestre de 2025, posicionándose como referente regional en recuperación y dinamismo.
De acuerdo con las últimas previsiones del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, el país presenta un Producto Interno Bruto anual cercano al 4.5%, superando de manera consistente a sus vecinos y consolidando su atractivo para la inversión extranjera.

Motor logístico y financiero
El Canal de Panamá sigue siendo el pilar fundamental de la economía nacional, generando ingresos sostenidos por tránsito y servicios, además de impulsar desarrollos portuarios y zonas logísticas que mantienen al país integrado en el comercio global. La Zona Libre de Colón refuerza este modelo, atrayendo capital internacional y facilitando operaciones a empresas multinacionales gracias a infraestructuras de clase mundial y ventajas fiscales.
El sistema financiero panameño, considerado uno de los más robustos de la región, ha jugado un rol esencial en la recuperación postpandemia, apoyado por políticas fiscales prudentes y marcos regulatorios que estimulan la confianza de inversionistas. El país se proyecta como un hub estratégico para la banca regional, servicios fintech y tecnologías emergentes.
Inversión extranjera y sectores dinámicos
En 2025, Panamá ha visto un repunte significativo en la inversión extranjera directa, con flujos relevantes en sectores de energía renovable, construcción, bienes raíces y turismo ecológico. El marco legal diseñado para atraer inversiones, junto con tratados de libre comercio y garantías jurídicas, han posicionado al país como destino preferente en América Latina.
El mercado inmobiliario mantiene ritmo acelerado, especialmente en residencias de lujo y propiedades comerciales, reflejando el optimismo de inversionistas locales e internacionales. El turismo de negocios y la tecnología siguen expandiéndose, reforzados por iniciativas de innovación y apoyo estatal.
“La economía panameña destaca por su dinamismo logístico y apertura global, consolidando al país como modelo de recuperación regional.”
Perspectivas regionales y modelo panameño
La experiencia panameña es observada con atención por países como Costa Rica, Colombia y República Dominicana, que buscan replicar estrategias de atracción de inversión y estabilidad normativa. Panamá se consolida como modelo regional de recuperación tras la pandemia, destacando por el dinamismo logístico, apertura global y visión estratégica a largo plazo.
Con proyecciones positivas para el resto de 2025, Panamá reafirma su liderazgo económico continental, impulsando la modernización y la integración comercial en América Latina.
